Cada vez que visito el Koy Shunka me embarga una sensación de placer y disfrute sensorial como en ningún otro restaurante de la ciudad.
Sentarse en la barra del que para mí es el mejor japonés de Barcelona es todo un espectáculo digno de ver y sentir: el mimo y la delicadeza como los cocineros -todos hombres- trabajan, preparan y colocan la materia primera en los platos, el aspecto del atún y la ventresca en especial, los aromas que desprende el pescado, la carne, verduras -incluida trufa blanca-, al ser cocinados y "soasados", la limpieza y pulcritud, la cerveza japonesa fría y perfectamente servida, las explicaciones de los platos elegidos al servirlos y el excelente servicio y atención del personal... Todo en el Koy Shunka me apasiona...
Entre mis preferencias, imprescindible en todas las ocasiones el Toro tataki (parte grasa del atún) soasado con bonito seco o también la anguila y atún soasado, las almejas finas al vapor con sake, el Toban Yaki (ternera japonesa Wagyu en cazuela japonesa) y por descontado, el Toro en sashimi o nigiri. Ah! y de postre, los Mochi, las deliciosas bolas de pasta de arroz rellenas de fresa y nata!
Mmmmm, cierro los ojos en el primer bocado y siento que la perfección sí existe...
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