Cuando uno llega a la playa del Portitxol, enseguida comprende porqué siglos atrás las civilizaciones griega y romana se asentaron en este enclave privilegiado del Mediterráneo.
El Hostal Empúries, situado junto a las ruinas grecorromanas de Empúries, en la Costa Brava, es uno de los lugares que debe visitarse alguna vez en la vida.
Encantador, tranquilo y aislado, el Hostal es el lugar idóneo para relajarse mirando el mar y disfrutar de las aguas del Mediterráneo, así como para dar paseos, en bicicleta o andando, por el Paseo que a lo largo de 2,5 km. discurre entre los pueblos de l'Escala y Sant Martí d'Empúries.
Este es un hotel ecológico, sostenible y respetuoso con el entorno, en el que cualquiera tendrá la tentación de dedicarse a la vida contemplativa, porque sin lugar a dudas, este hotel es un referente para el slow life.
Aquí, no sólo se goza del enclave, la panorámica y la estancia. La gastronomía es también uno de los puntos fuertes de este alojamiento.
El restaurante Villa Teresita, con una cocina que fusiona a la perfección la cocina mediterránea tradicional con atrevidos toques de innovación, hará las delicias de los más sibaritas y hedonistas. En un ambiente más informal, el restaurante Bistro de Mar ofrece platos con productos de sello ecológico y de proximidad, aunque con gran pesar, el maravilloso buffet libre que ofrecían durante toda la temporada de verano, actualmente se ofrece únicamente durante el mes de agosto.
En cuanto a las habitaciones, se puede optar entre las que se ubican en el edificio antiguo, con estupendas vistas al mar, o las que se sitúan en la parte nueva, en la zona del Spa, con estupendas habitaciones con vistas al jardín o al mar.
Armonía y bienestar son las máximas de este hotel, en el que además podrás disfrutar de clases de yoga. Filosofía slow life en un entorno privilegido.






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